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domingo, 27 de septiembre de 2026

La leyenda de la Fonte de María González es una de las historias más bellas y trágicas que se cuentan en las cumbres de los Ancares, a la sombra del pico Mustallar.​Cuenta la tradición oral de la zona que María González era una joven pastora de Burbia de extraordinaria belleza y espíritu libre. Cada verano, subía con el ganado a las majadas más altas de la sierra, cerca de los límites que separan las tierras leonesas de las gallegas.​Allí, en las praderas de altura, conoció a un mozo pastor de la vertiente de Piornedo. Lo que comenzó como encuentros casuales al cuidado de los rebaños se convirtió en un amor profundo e intenso, pero marcado por la distancia y el aislamiento invernal de los Ancares. Para poder verse sin levantar sospechas ni desafiar el recelo que a veces existía entre los pueblos de uno y otro lado de la sierra, los enamorados acordaron encontrarse en un manantial recóndito y frío, oculto en la vertiente del circo del Mustallar.​El drama llegó con el final del estío. Sabiendo que el invierno los separaría durante largos meses bajo metros de nieve, María acudió al manantial para la última cita antes del regreso a las aldeas. Sin embargo, una tormenta repentina y feroz de nieve y ventisca —de esas que atrapan la sierra sin dar tregua— se desplomó sobre el pico.​El joven pastor no pudo atravesar la cima a tiempo debido al temporal. María, confiada en que su amor acudiría y negándose a abandonar el punto de encuentro, esperó contra toda esperanza resguardada junto a la fuente. El frío implacable de la noche de montaña terminó por congelarla.​Dice la leyenda que cuando las gentes de Burbia subieron a buscarla al amainar el temporal, la encontraron junto al pilón, helada pero con el rostro sereno mirando hacia la cumbre. Desde aquel día, el manantial pasó a llamarse la Fonte de María González.​Los paisanos y montañeros de la zona dicen que el agua que brota de esa fuente está tan helada no solo por el deshielo de las cumbres, sino porque conserva la frialdad de aquella trágica noche, y que en los días de niebla tupida sobre el Mustallar aún se escucha el susurro del viento llamando a su amado.Mientras ojeaba datos genealógicos de mis ancestros de San Esteban de Burbia y Piornedo he descubierto está keyenda.Antonio Valcarcel Genealogista BNE

LA FONTE DE MARÍA GONZÁLEZ

jueves, 17 de septiembre de 2026

EN MEMORIA DE MIS ANTEPASADOS.

EN MEMORIA DE MIS ANTEPASADOS

La antigua hidalguía de los vecinos de Piornedo
La investigación de mis antepasados de Piornedo, perteneciente a la parroquia de San Félix de Donís y a la antigua tierra de Cervantes, permite situar a esta pequeña comunidad de los Ancares dentro de una tradición hidalga documentada desde finales del siglo XV.
Una de las pruebas más importantes es una sobrecarta expedida en Valladolid el 4 de mayo de 1486, durante el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. El documento identifica como principal compareciente a:
«Arias de Pyornedo, vecino de la feligresía de Donís, que es en nuestra tierra de Cervantes…»
En este caso, «de Piornedo» funcionaba probablemente como una indicación de procedencia o vecindad, sin que pueda afirmarse todavía que fuese un apellido hereditario. Arias compareció ante la Real Chancillería por sí mismo y como procurador de otros vecinos:
Alfonso Romero.
Fernando de Villar.
Arias González de Castelo.
Alfonso de Pos.
Una reclamación colectiva
La actuación de Arias de Piornedo no fue solamente una reclamación personal. Compareció también en representación de los demás vecinos hidalgos que habían sido incluidos indebidamente en los padrones de pecheros.
La protección real alcanzaba, por tanto, a todos los vecinos comprendidos en la reclamación cuya hidalguía ya había sido reconocida, aunque la sobrecarta solamente mencione de manera expresa a determinados representantes.
Estos vecinos habían sido empadronados como pecheros y se pretendía obligarlos a satisfacer cargas fiscales y señoriales de las que estaban exentos por su condición hidalga. En la documentación relacionada con Piornedo también aparece la cuestión de los pagos exigidos por el señorío del marqués de Villafranca del Bierzo.
Conviene, no obstante, distinguir ambos testimonios documentales: la sobrecarta de 1486 se refiere expresamente a la contribución de la Hermandad y a la actuación de los corregidores, alcaldes y repartidores; la obligación de pagar al marqués de Villafranca deberá atribuirse al expediente concreto en el que aparezca mencionada.
Hijosdalgo notorios de solar conocido
La precisión jurídica resulta fundamental. Los Reyes Católicos no concedieron una hidalguía nueva a Arias de Piornedo y a los demás vecinos. El documento declara que ya habían sido reconocidos anteriormente como:
«notorios fijosdalgo e de solar conocido»
Esta condición había sido acreditada mediante sentencias pronunciadas por los alcaldes de los Hijosdalgo, con intervención de los concejos correspondientes y del procurador fiscal de la Corona. Los vecinos poseían, además, cartas ejecutorias que reconocían legalmente su hidalguía, libertades y exenciones.
Por tanto, el procedimiento original en el que demostraron su nobleza fue anterior a 1486. La sobrecarta expedida por los Reyes Católicos tenía como finalidad confirmar la validez de aquellas sentencias y ordenar a las autoridades que las cumplieran.
La intervención de los Reyes Católicos
La sobrecarta mandaba que se respetase la hidalguía de los vecinos afectados y que cesaran los intentos de tratarlos como miembros del estado llano.
Los monarcas ordenaron:
que no fueran incluidos en los padrones de pecheros;
que no se les exigieran impuestos correspondientes al estado llano;
que se respetasen sus exenciones y libertades como hijosdalgo;
que les fueran devueltos los bienes y prendas que les habían tomado;
y que se impusieran penas a quienes incumplieran el mandato real.
En consecuencia, puede afirmarse que los Reyes Católicos ratificaron y protegieron mediante sobrecarta la antigua condición hidalga de los vecinos de Piornedo y Donís que habían sido empadronados indebidamente como pecheros.
No crearon una nueva nobleza ni otorgaron un privilegio personal. Ordenaron que se respetase una condición anterior, demostrada judicialmente y respaldada por sentencias y cartas ejecutorias.
Piornedo, tierra de hidalgos
La documentación revela que la hidalguía no constituía en Piornedo un hecho excepcional limitado a una sola persona. Afectaba a una parte muy importante de su comunidad vecinal y se transmitía dentro de diferentes familias.
El Catastro de Ensenada confirma la continuidad de esta realidad. Hacia mediados del siglo XVIII se contabilizaban en Piornedo dieciséis familias hidalgas, dos labradores y una viuda. Esto demuestra el claro predominio del estado hidalgo, aunque no permite afirmar que absolutamente todos los habitantes del lugar poseyeran dicha condición.
La expresión históricamente más rigurosa sería, por tanto:
Los vecinos hidalgos de Piornedo que habían sido incluidos como pecheros obtuvieron la protección de la Corona para que se respetasen su hidalguía, sus libertades y sus exenciones.
Importancia para mi genealogía
Esta documentación proporciona el contexto histórico y social en el que vivieron mis antepasados de Piornedo. La presencia posterior de familias apellidadas González, Pérez y Romero debe estudiarse teniendo en cuenta la existencia de esta antigua comunidad hidalga.
Sin embargo, el hecho de descender de una familia originaria de Piornedo no demuestra automáticamente la conexión con Arias de Piornedo o con alguno de los restantes hidalgos citados en 1486. Para establecer esa relación será necesario reconstruir cada generación mediante partidas sacramentales, escrituras notariales, padrones, testamentos y pleitos de hidalguía.
La sobrecarta constituye una prueba documental muy importante: demuestra que antes de 1486 ya existían en Piornedo y en la feligresía de Donís vecinos reconocidos judicialmente como hijosdalgo notorios de solar conocido. El siguiente objetivo de la investigación debe ser localizar las sentencias y cartas ejecutorias anteriores mencionadas en el propio documento, porque podrían contener las filiaciones y genealogías de aquellas familias.
Fuentes documentales
Portal de Archivos Españoles (PARES): Que se guarden las hidalguías a unos vecinos de la feligresía de Donís, en tierra de Cervantes, referencia 1610191.
Sobrecarta otorgada en Valladolid el 4 de mayo de 1486.
Transcripción paleográfica publicada por la Palloza Museo Casa do Sesto.
Información histórica de Descubre Piornedo: Terra de Fidalgos.
Catastro del marqués de la Ensenada, datos correspondientes a Piornedo y a la parroquia de Donís.

Antonio Valcarcel Domínguez 
Investigador genealogista BNE y SUD.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Mis comienzos con el Deporte Rural Vasco

Con la esférica de 12 arrobas atento a los levantamientos con él que fue campeón de Euskadi Iñaki Azkurreta.
Cuando comencé a entrenar en la escuela de José Ramón Aretxabaleta, “Aretxa I”, todavía no tenía txalekoa para levantar la piedra. Aretxa me dijo: «Te dejo el de Felipe Campos, que está haciendo el servicio militar; pero regresará dentro de poco y lo necesitará, así que vete encargando uno para ti». De ese modo, mis primeros levantamientos los realicé con el peto de Felipe Campos, “Ogikiñe III”. Fue entonces cuando contacté ca través de La Casa del Deporte en José María Ezkuza con José Antonio Zelai del Alto de Trabakua "Caserío Zelaieta" y su esposa me confeccionó uno que aún conservo.

Memorias de un aficionado al deporte rural vasco (Harrijasotzaile)

Antonio Valcarcel